Una startup australiana, Cortical Labs, ha logrado un gran avance en informática biológica, creando el primer sistema capaz de ejecutar código en neuronas humanas vivas. Esta innovación se produce cuando la demanda global de centros de datos, impulsada por inteligencia artificial (IA), se dispara y los investigadores buscan soluciones informáticas más eficientes y adaptables. El sistema CL1 de la empresa integra neuronas cultivadas en laboratorio con hardware de silicio, lo que abre puertas a aplicaciones en neurociencia, modelado de enfermedades, robótica y la propia IA.
Cómo funciona: uniendo la biología y el silicio
El CL1 funciona haciendo crecer neuronas a partir de células madre y colocándolas en microchips equipados con electrodos. Estos electrodos envían señales eléctricas a las neuronas e interpretan sus respuestas, convirtiendo efectivamente a las células en un procesador biológico. Si bien todavía utiliza chips de silicio, este sistema se diferencia fundamentalmente de las computadoras tradicionales al emplear “wetware”: cultivos de células vivas sustentadas en líquido rico en nutrientes. Cortical Labs ya ha implementado 120 unidades de este tipo en un pequeño centro de datos en Melbourne, Australia.
La diferencia clave no es simplemente tener neuronas en un laboratorio (lo que ya se ha hecho antes), sino estandarizar el proceso. La empresa afirma haber reducido el tiempo de instalación de meses o años de trabajo de laboratorio especializado a sólo horas o días, haciendo que la informática biológica sea mucho más accesible.
Por qué esto es importante: eficiencia y adaptabilidad
La biología humana ofrece ventajas únicas sobre el silicio. Las neuronas son excepcionalmente eficientes energéticamente y requieren muchos menos datos para aprender en comparación con el aprendizaje automático convencional. Como señala el director científico de Cortical Labs, Brett J. Kagan, “la biología es increíblemente eficiente desde el punto de vista energético… [los seres humanos] no requieren grandes cantidades de datos”. El sistema también muestra adaptabilidad, manejando la incertidumbre y la información ruidosa de manera más efectiva que los sistemas rígidos de silicio.
Más allá de la eficiencia, el uso de células de origen humano permite una investigación personalizada. Las neuronas, cultivadas a partir de muestras de donantes, pueden reflejar rasgos genéticos específicos, lo que permite a los científicos estudiar las respuestas celulares a los tratamientos en un entorno controlado. Sin embargo, Kagan reconoce que los chips de silicio tradicionales siguen siendo superiores para realizar cálculos matemáticos precisos y de alta velocidad.
El futuro de la informática: sistemas híbridos
La visión a largo plazo no es sustituir el silicio sino integrarlo con componentes biológicos. Los avances en los sistemas de inteligencia artificial actuales están alcanzando límites prácticos y exigen datos y potencia de procesamiento cada vez mayores. Un enfoque híbrido podría desbloquear capacidades que ni la biología ni el silicio pueden lograr por sí solos.
Esta perspectiva es compartida por algunos expertos, que reconocen el potencial de los sistemas biológicos pero cuestionan las limitaciones actuales. Alysson R. Muotri, director del Centro de Educación sobre Células Madre de Sanford, señala que las redes de neuronas planas pueden no ofrecer ventajas significativas sobre el silicio, pero estructuras tridimensionales más complejas (organoides) podrían ser más prometedoras.
Implicaciones éticas: conciencia y supervisión
La integración de células humanas en la informática plantea preocupaciones éticas. Si bien las redes neuronales más simples pueden no plantear riesgos inmediatos, estructuras más complejas similares al cerebro podrían potencialmente generar alguna forma de conciencia, generando un debate sobre los límites morales. Muotri sugiere que esto podría requerir nuevas regulaciones y supervisión a medida que la tecnología madure.
Cortical Labs sostiene que su enfoque podría ofrecer beneficios éticos, reduciendo las pruebas con animales y proporcionando un mayor control sobre los sistemas biológicos. El cofundador de la empresa cree que aprovechar todas las herramientas disponibles es la clave para obtener resultados óptimos.
El futuro de la informática será cuando podamos aprovechar todas las herramientas que tenemos disponibles para obtener el mejor resultado.
La aparición de la informática “wetware” marca un cambio fundamental en la forma en que abordamos la computación, combinando la precisión del silicio con la adaptabilidad y eficiencia de la biología viva.
























