A partir del 20 de enero de 2026, Amazon cambiará su postura sobre la gestión de derechos digitales (DRM) para los libros electrónicos Kindle. Esto significa que, por primera vez, los usuarios podrán leer libros comprados en Kindle Store en dispositivos distintos de Kindles.
El problema con el DRM de libros electrónicos
Durante años, una de las mayores frustraciones con los libros electrónicos ha sido el DRM. Cuando compras un libro en tiendas como Kindle o Kobo, generalmente está encriptado para funcionar solo en dispositivos específicos. Si cambia de un Kindle a un Kobo, no podrá leer libros Kindle comprados anteriormente en su nuevo dispositivo.
Este sistema obliga a los consumidores a permanecer dentro de un único ecosistema. Si prefieres el Kindle, no podrás leer fácilmente los libros de Kobo. Si cambia a Kobo, su biblioteca Kindle se vuelve inaccesible. Esto es esencialmente un bloqueo digital, que limita su capacidad para moverse entre plataformas.
Nueva política de Amazon
El cambio se produce a través de la plataforma Kindle Direct Publishing (KDP), que utilizan muchos autores autoeditados y editoriales más pequeñas. Amazon ahora permite a los autores y editores elegir si sus archivos están protegidos con DRM o no.
Si un autor selecciona sin DRM, el libro se puede leer en dispositivos Kindle y descargar en formato EPUB o PDF. Esto significa que puede transferir el archivo a cualquier lector electrónico, incluidos Kobos, iPads o incluso su teléfono.
Qué significa esto para ti
El cambio no se producirá automáticamente. Los autores y editores deben optar por que sus archivos estén libres de DRM. Esto significa que de repente no encontrarás todos tus libros Kindle desbloqueados.
Actualmente, la única forma de comprobarlo es después de descargar un libro. Si ve la opción “Descargar disponible en formatos adicionales” en su biblioteca de contenido de Kindle, puede descargar la versión EPUB o PDF sin DRM. Desde allí, puedes transferirlo a otros dispositivos.
Por qué esto es importante
Este cambio es significativo porque es la primera vez que Amazon cede terreno en DRM. Si bien no resuelve todos los problemas de la propiedad digital, abre la puerta a una mayor flexibilidad.
La medida podría impulsar a otras plataformas a seguir su ejemplo, lo que podría conducir a un ecosistema de libros electrónicos más abierto donde los consumidores tengan más control sobre sus compras. Es un pequeño paso hacia romper los jardines amurallados del contenido digital.
Sin embargo, el éxito de este cambio depende de cuántos autores y editores elijan que sus libros estén libres de DRM. Por ahora, es cuestión de esperar para ver si esta nueva opción será adoptada ampliamente.
