Lyft ha introducido una nueva experiencia de transporte compartido específicamente para adolescentes de 13 a 17 años, respondiendo a los crecientes desafíos de transporte para las familias. La medida se produce cuando la escasez de conductores de autobuses escolares empeora, los costos aumentan y los padres buscan alternativas para garantizar la seguridad y la independencia de sus hijos.
Mayor supervisión de los padres y medidas de seguridad
La aplicación “Lyft Teen” ofrece funciones de seguridad mejoradas diseñadas para abordar las crecientes preocupaciones sobre la seguridad de los viajes compartidos. Los padres reciben notificaciones en tiempo real cuando recogen y dejan a su hijo adolescente, así como alertas si un conductor se desvía de la ruta planificada. La aplicación también proporciona detalles completos del conductor, permite la comunicación directa entre padres y conductores y requiere verificación de PIN al inicio de cada viaje: un código de 4 dígitos que tanto el pasajero como el conductor deben confirmar.
Lyft también graba audio durante los viajes utilizando micrófonos en el dispositivo, monitoreando aún más los viajes. Los pasajeros adolescentes solo serán emparejados con conductores mejor calificados que se hayan sometido a verificaciones de antecedentes, mantengan un historial de conducción limpio y tengan interacciones consistentemente positivas con los pasajeros.
Abordar una tasa cada vez menor de conductores adolescentes
El lanzamiento de Lyft Teen refleja una tendencia más amplia: menos adolescentes obtienen licencias de conducir. Según una encuesta de Bankrate de 2022, solo el 25% de los jóvenes de 16 años tienen licencia, estadística que se ha mantenido estable en los últimos años según datos de la Administración Federal de Carreteras. El director ejecutivo de Lyft, David Risher, plantea esto como una necesidad fundamental del mercado: “Los adolescentes siempre necesitarán conseguir lugares”.
La sombra de los litigios sobre seguridad
La decisión de Lyft de aumentar las medidas de seguridad también sigue a una serie de demandas contra Lyft y su competidor Uber con respecto a la seguridad de los pasajeros. Uber se enfrentó recientemente a una sentencia de 8,5 millones de dólares en un caso de agresión sexual, y ambas compañías están lidiando con litigios en curso que alegan controles inadecuados de los conductores y protocolos de seguridad insuficientes. Las nuevas funciones, incluidas alertas de emergencia y herramientas para bloquear conductores, se presentan como respuestas proactivas a estas preocupaciones.
La aplicación para adolescentes de Lyft es el último intento de las empresas de transporte compartido de recuperar la confianza de los consumidores frente al creciente escrutinio legal. El éxito de la plataforma dependerá de si los padres y los adolescentes perciben estas medidas como genuinamente efectivas o simplemente como una reacción ante una crisis de seguridad que empeora.
