Oswego, Nueva York, ya alberga tres plantas de energía nuclear, y ahora está buscando activamente una cuarta. Este impulso se produce cuando la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, se compromete a ampliar la capacidad de energía nuclear en un gigavatio, impulsada en parte por la demanda de electricidad en rápido crecimiento de los centros de datos de inteligencia artificial (IA). La ciudad ve esto como una oportunidad, pero la decisión no es nada sencilla.
Por qué Oswego quiere más energía nuclear
El atractivo es claro: la energía nuclear ofrece una fuente de energía confiable y libre de carbono. Una sola planta nuclear estadounidense puede alimentar a 1,4 millones de hogares, funcionando de forma continua sin la intermitencia de las energías renovables como la solar o la eólica. Más allá de la electricidad, estas plantas proporcionan cientos de empleos locales y estabilidad económica. El alcalde de Oswego y los funcionarios locales creen que otra planta solidificaría aún más la ciudad como centro energético.
El debate nuclear: riesgos y realidades
A pesar de los beneficios, la energía nuclear enfrenta una importante resistencia pública. Desastres como Three Mile Island, Chernobyl y Fukushima siguen profundamente arraigados en la memoria pública, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad y el manejo de los desechos nucleares. Si bien las plantas estadounidenses actualmente almacenan desechos en barriles secos (una solución provisional relativamente segura), el almacenamiento a largo plazo sigue siendo un importante problema sin resolver.
El desafío de construir nuevas centrales nucleares
Incluso si Oswego gana la licitación para la nueva planta, la construcción podría tardar más de una década. Estados Unidos tiene un historial pobre en cuanto a entregar proyectos nucleares a tiempo y dentro del presupuesto. La planta de Vogtle en Georgia, el proyecto completado más reciente, sufrió años de retraso y superó enormemente el presupuesto. Esta historia plantea serias dudas sobre si Nueva York puede evitar obstáculos similares.
El futuro de la energía nuclear en Estados Unidos
El debate sobre la energía nuclear refleja tensiones más amplias entre las ambiciones de energía limpia y las realidades prácticas. Estados Unidos se ha quedado atrás con respecto a otros países en el desarrollo nuclear, pero el aumento de la demanda de energía impulsada por la IA podría obligar a una reevaluación. La situación de Oswego pone de relieve tanto las recompensas potenciales como los desafíos sustanciales de adoptar la energía nuclear en el siglo XXI.
En última instancia, la decisión de construir otra planta dependerá de superar los temores públicos, conseguir financiación y superar los obstáculos históricos que han plagado los proyectos nucleares en el pasado.





















