Un nuevo robot humanoide llamado Neo ya está disponible para pedidos por adelantado a un precio asombroso de 20.000 dólares. Desarrollado por 1X, con sede en California, Neo promete ser un asistente personal listo para el consumidor capaz de realizar tareas cotidianas como lavar la ropa, lavar platos e incluso hacer la compra. Si bien el concepto se hace eco de décadas de ciencia ficción, la realidad tiene más matices: el robot actualmente requiere una importante supervisión humana, y gran parte de su funcionamiento se controla de forma remota.

La promesa versus el presente

1X posiciona a Neo como un salto más allá de las aspiradoras robóticas existentes y un paso hacia la tan esperada era de los mayordomos robóticos. El robot cuenta con capacidades físicas impresionantes, levanta hasta 154 libras y se mueve con un paso sorprendentemente humano gracias a su sistema motor impulsado por tendones. Se conecta a través de Wi-Fi, Bluetooth y 5G, y utiliza un modelo de lenguaje grande (LLM) incorporado para el control por voz, similar a ChatGPT.

Sin embargo, a pesar de estas características, las capacidades actuales de Neo no llegan a alcanzar una autonomía total. Una demostración reciente realizada por The Wall Street Journal reveló que las acciones del robot son guiadas en gran medida por operadores humanos que utilizan cascos de realidad virtual. El director ejecutivo de 1X, Bernt Børnich, admite que no se espera una autonomía total hasta 2026, con posibles problemas de calidad en las primeras etapas. Las preguntas frecuentes de la compañía incluso sugieren que los clientes pueden necesitar programar asistencia remota de expertos de 1X para enseñarle al robot nuevas tareas.

Preocupaciones por la privacidad y el “contrato social”

El proceso de aprendizaje del robot plantea importantes cuestiones de privacidad. Neo utiliza datos visuales, de audio y contextuales para comprender su entorno, lo que significa que puede ver, oír y recordar interacciones dentro de su hogar. 1X reconoce esta compensación y afirma que los compradores deben aceptar las implicaciones de permitir que un dispositivo equipado con IA observe sus vidas privadas.

Si bien la compañía afirma contar con salvaguardias de privacidad, como escuchar solo cuando se le dirige la palabra y difuminar las figuras humanas en las transmisiones de las cámaras, invitar a un humanoide impulsado por IA a su hogar es inherentemente un paso hacia una mayor recopilación de datos. La dependencia del robot de la operación remota incluso ha generado críticas del veterano de la industria tecnológica John Carmack, quien sugiere que las empresas deberían ser honestas a la hora de vender “ayuda doméstica operada a distancia” en lugar de exagerar la autonomía total.

El largo camino por delante

Se espera que las primeras unidades Neo se envíen en 2026, con una opción de suscripción mensual de $499 disponible en una fecha posterior. Está previsto un lanzamiento internacional más amplio para 2027. El desarrollo del robot subraya la brecha entre las aspiraciones de la ciencia ficción y las realidades tecnológicas actuales. Neo representa un paso tangible hacia la asistencia domiciliaria automatizada, pero aún no es el robot totalmente independiente y autosuficiente de la imaginación popular.

El futuro de la robótica doméstica está tomando forma, pero los compradores deberían abordar esta tecnología temprana con expectativas realistas y una comprensión clara de sus limitaciones actuales.