El auge de la generación de imágenes y videos con IA ha creado un nuevo desafío para los creadores: navegar en un campo abarrotado de herramientas, cada una con sus propias fortalezas, peculiaridades y una “personalidad” distintiva. En lugar de simplemente elegir la marca más reconocible, los profesionales ahora seleccionan modelos de IA en función de sus capacidades específicas, reputación e incluso sensación para una tarea determinada. Esta tendencia refleja la rápida expansión de la IA generativa y la necesidad de que los creadores se adapten a una abrumadora cantidad de opciones.
El surgimiento de las “personalidades” de la IA
En los últimos años, la IA generativa ha experimentado un crecimiento vertiginoso y el año 2025 marcará un punto de inflexión para los modelos de medios creativos. Si bien los chatbots redefinieron la generación de texto, las herramientas de imágenes y videos de IA ahora están cambiando fundamentalmente la creación de contenido. A medida que el mercado madura, estas herramientas ya no son sólo funcionales: han desarrollado una reputación de sobresalir en áreas particulares, lo que lleva a los creadores a describirlas coloquialmente como si tuvieran “personalidades” únicas.
No se trata de conciencia de la IA; se trata de desempeño práctico. Cada modelo maneja tareas específicas de manera diferente y ofrece consistentemente un estilo distinto.
“Los creadores están humanizando estas herramientas. Las llaman ‘la creativa’ o ‘la detallada’ porque están construyendo relaciones reales con su IA. Ya no es sólo software”, dice Tiffany Kyazze, fundadora del AI Flow Club.
El proceso de selección ahora refleja la elección de la herramienta adecuada para un oficio tradicional, como escoger la lente de una cámara o un pincel. Así como cada instrumento ofrece una sensación y un resultado diferentes, cada modelo de IA aporta algo único a la mesa.
Los actores clave y sus rasgos
El panorama competitivo ha obligado a las empresas de IA a priorizar la calidad y la especialización. Así es como se destacan algunos modelos líderes:
- Veo 3 de Google (vídeo): Conocido por su calidad cinematográfica, movimiento natural y alta resolución.
- Flux (vídeo): Destaca en realismo, especialmente en generar rasgos humanos creíbles.
- Runway (vídeo): Ofrece control total del estudio creativo para usuarios prácticos.
- Sora (vídeo): Más adecuado para ideación, exploración y contenido viral.
- Midjourney (imagen y video): Altamente creativo, ideal para trabajos artísticos o estilizados.
- Nano banana de Google (imagen): Fuerte para mantener la coherencia de los personajes, útil para la marca y las redes sociales.
- Adobe Firefly Image Model 5 (imagen): Se centra en resultados comercialmente seguros para aplicaciones profesionales.
Incluso los chatbots exhiben comportamientos distintos. ChatGPT a menudo se describe como agradable (a veces demasiado), mientras que Claude es el favorito para la investigación y Gemini se integra perfectamente con el ecosistema de Google. Pero las preferencias estéticas de los modelos de imagen y vídeo son mucho más evidentes.
Por qué son importantes varios modelos
Los beneficios de utilizar múltiples herramientas de inteligencia artificial incluyen precisión y alcance creativo. El cineasta Dave Clark, director de Promise AI, utiliza un flujo de trabajo híbrido que integra Adobe Firefly, Veo 3.1 de Google, Ray3 de Luma y software tradicional como Photoshop y Premiere Pro.
“Al combinar varios modelos, se obtiene precisión y alcance creativo, casi como tener un equipo de especialistas”, explica Clark.
Kyazze enfatiza que los creadores más exitosos son “independientes de las herramientas y centrados en objetivos”, aprovechando las fortalezas de cada modelo en lugar de forzar una sola herramienta para hacer todo. Este enfoque aumenta la eficiencia y ofrece resultados superiores.
Evolución y Adaptación
Las “personalidades” del modelo de IA no son estáticas. Las actualizaciones mejoran continuamente el rendimiento, refinando sus fortalezas y debilidades. A medida que el campo evoluciona, mantenerse informado sobre estos cambios es crucial.
La clave es reconocer que la IA sigue siendo una herramienta. En última instancia, es la visión del artista humano la que impulsa el resultado.
“La expresión humana del artista –nuestra personalidad y punto de vista creativo– es lo que realmente impulsa los resultados”, concluye Clark. “No se trata de reemplazar el proceso tradicional; se trata de ampliar lo que es posible”.
