Las principales empresas de tecnología, incluidas Google y Apple, están aconsejando a los empleados con visas H-1B que se abstengan de realizar viajes internacionales debido a los crecientes retrasos en el procesamiento de visas. Las advertencias surgen de los nuevos protocolos de seguridad de Estados Unidos que exigen una investigación exhaustiva de los solicitantes en las redes sociales, lo que crea posibilidades de estancias prolongadas en el extranjero.

Nuevas medidas de seguridad provocan retrasos en las visas

El Departamento de Seguridad Nacional implementó recientemente una política que exige revisiones de hasta cinco años de actividad en las redes sociales para los solicitantes de visa. Esto ha provocado importantes retrasos en las embajadas y consulados de EE. UU., y algunos tiempos de espera reportados superan los 12 meses. Los bufetes de abogados de inmigración que representan a estas empresas – BAL Immigration Law (Google), Berry Appleman & Leiden (Google) y Fragomen (Apple) – han emitido memorandos instando al personal a evitar viajes internacionales innecesarios.

“Dadas las actualizaciones recientes y la posibilidad de retrasos prolongados e impredecibles al regresar a los EE. UU., recomendamos encarecidamente que los empleados sin un sello de visa H-1B válido eviten los viajes internacionales por ahora”. – Fragomen, representando a Apple

Los retrasos afectan no sólo a los titulares de visas H-1B sino también a aquellos con visas H-4, F, J y M, lo que podría dejar a personas varadas fuera de los EE. UU. por períodos prolongados. La Embajada de Estados Unidos en la India reconoció el nuevo proceso de investigación y alentó a los solicitantes a presentar su solicitud con anticipación, anticipando tiempos de procesamiento más largos.

Por qué esto es importante: la magnitud de la dependencia H-1B

Esta situación es particularmente crítica para gigantes tecnológicos como Google y Apple, que en conjunto emplean más de 300.000 trabajadores y dependen en gran medida del talento extranjero. El programa de visas H-1B, establecido en 1990, fue diseñado para llenar vacíos de habilidades especializadas dentro de la fuerza laboral estadounidense, pero se ha convertido en un componente vital del modelo laboral de la industria tecnológica.

Actualmente, hay aproximadamente 700.000 titulares de visas H-1B en Estados Unidos, además de otro medio millón de dependientes.

Cambios políticos recientes y su impacto

Este último acontecimiento sigue a controversias anteriores en torno a las visas H-1B. En septiembre, el expresidente Trump anunció una propuesta de tarifa de 100.000 dólares para los solicitantes de la visa H-1B, lo que provocó pánico y llevó a empresas como Amazon y Microsoft a aconsejar a sus empleados en el extranjero que regresaran a Estados Unidos de inmediato. Aunque la Casa Blanca aclaró más tarde que la tarifa se aplicaría sólo a los nuevos solicitantes, el anuncio inicial aún causó una perturbación significativa.

El problema también pone de relieve una tensión más profunda dentro del panorama político, con facciones antiinmigrantes presionando por controles más estrictos, mientras que algunos empresarios abogan por el acceso continuo a trabajadores extranjeros calificados.

En resumen, la combinación de nuevos protocolos de seguridad y la volatilidad de las políticas pasadas ha creado una situación precaria para los trabajadores H-1B, lo que ha obligado a las principales empresas tecnológicas a pedir cautela para evitar retrasos indefinidos y posibles interrupciones en sus operaciones.