Volkswagen está llevando a cabo un importante retiro del mercado de más de 40.000 SUV eléctricos ID.4 en los Estados Unidos debido a un importante riesgo de incendio derivado de defectos en sus baterías de alto voltaje. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) ha documentado varios problemas separados, aunque relacionados, que podrían provocar propagación térmica y posibles incendios de vehículos.
Defectos de la batería y riesgos de incendio
El principal problema radica en los electrodos desplazados dentro de los módulos de batería, fabricados por SK Battery America en su planta de Georgia. Estas desalineaciones pueden provocar cortocircuitos, aumentando la probabilidad de incendio. El retiro afecta a los vehículos ID.4 producidos entre el 2 de septiembre de 2022 y el 10 de abril de 2025. Este no es un riesgo teórico: varios vehículos ya se han incendiado debido a este defecto.
Detalles de recuperación y acciones del propietario
Volkswagen inspeccionará los vehículos afectados para comprobar el estado de la batería, instalará software actualizado (SDD) y reemplazará los módulos de celdas de batería de alto voltaje si es necesario, todo ello sin costo para los propietarios. Para 1299 vehículos eléctricos ID.4 fabricados entre el 3 de noviembre de 2022 y el 22 de septiembre de 2024, Volkswagen recomienda estacionar los vehículos al aire libre y cargarlos únicamente con cargadores lentos de CA, evitando la carga rápida de CC hasta que se resuelva el problema.
Retiros adicionales e impacto geográfico
Este no es un incidente aislado. Los retiros anteriores en enero (670 vehículos) y diciembre (311 vehículos) abordaron problemas similares de desalineación de electrodos. Fundamentalmente, el problema parece ser específico de los ID.4 fabricados en Estados Unidos; Los vehículos fabricados en Europa no presentan los mismos defectos de batería.
Este retiro del mercado destaca la importancia crítica de la seguridad de las baterías en los vehículos eléctricos y los riesgos potenciales asociados con las inconsistencias de fabricación. El hecho de que el problema se limite a las baterías producidas en Estados Unidos plantea dudas sobre las diferencias en el control de calidad entre las instalaciones de producción.
Los retiros del mercado subrayan los crecientes problemas de la tecnología de vehículos eléctricos, donde los incendios de baterías siguen siendo una preocupación grave. Garantizar un control de calidad sólido y una resolución rápida de los defectos será esencial para mantener la confianza de los consumidores en los vehículos eléctricos.























