El ex presidente Barack Obama ha revelado un hábito sorprendente: solo juega a un juego en su teléfono inteligente: Words With Friends. La revelación se produjo durante su aparición en el podcast WTF con Marc Maron, ofreciendo una idea de cómo se relajan incluso los líderes mundiales.

Un pasatiempo presidencial

Obama confesó que sigue jugando al juego de palabras principalmente para mantener su conexión con Pete Souza, su fotógrafo de toda la vida en la Casa Blanca. Según Obama, la necesidad de controlar el juego puede ser abrumadora, incluso durante negociaciones en las que hay mucho en juego. *”Podría estar en medio de negociaciones sobre un tratado nuclear, y si ese ping suena, hay una parte de mí que dice: ‘Me pregunto qué [palabra] jugó él [Pete Souza]'”, afirmó.

El juego y su atractivo

Words With Friends, lanzado en 2009 y propiedad de Zynga, es un popular juego de palabras para dispositivos móviles similar a Scrabble. Los jugadores compiten formando palabras en un tablero y elaborando estrategias para maximizar los puntos utilizando cuadrados de bonificación. La simplicidad y accesibilidad del juego lo convierten en un pasatiempo informal pero atractivo para millones, incluido un ex comandante en jefe. Hasta el martes, el juego ocupaba el puesto 14 en juegos de palabras gratuitos en la App Store de Apple.

Por qué esto es importante

La anécdota destaca cómo incluso los individuos en posiciones de inmenso poder buscan conexiones informales y placeres simples. El hecho de que Obama priorice un juego amistoso sobre cuestiones de Estado, aunque sea momentáneamente, lo humaniza. Esto también subraya la influencia generalizada de los juegos móviles en la sociedad moderna, trascendiendo las fronteras sociales y políticas.

Obama no reveló quién gana con más frecuencia, lo que deja en el misterio la rivalidad amistosa entre él y Souza. Pero está claro que este pasatiempo digital tiene un propósito más profundo: mantener una amistad de décadas más allá de las presiones de la vida pública.