Conoces bien la ansiedad. Envías un mensaje de texto. Ves la burbuja azul. Entonces espera. Los tres puntos danzantes aparecen en tu cara. Significan que alguien está escribiendo. O no lo hacen. A veces permanecen ahí incluso cuando la otra persona se detiene. Pero el mecanismo detrás de esa pequeña señal visual es en realidad bastante sólido. Se basa en un protocolo específico que mantiene su dispositivo constantemente en contacto con la infraestructura de Apple.
El truco sólo funciona si estás usando iMessage. Si envía mensajes de texto a alguien en un teléfono Android, esos puntos nunca aparecen. Sólo estás mirando una burbuja verde. iMessage está integrado en la aplicación Mensajes de iPhone, iPad y iPod. Parece un mensaje de texto estándar. Funciona más como mensajería instantánea. Cuando envía un mensaje a otro usuario de Apple, su teléfono identifica su ID de Apple. Luego enruta los datos a través de los servidores de Apple en lugar de la red del operador de telefonía celular.
Esta distinción es importante para la velocidad y las actualizaciones de estado. Los mensajes de texto SMS estándar viajan a través de las torres de los operadores de telefonía móvil. Son torpes. Carecen de metadatos ricos. iMessage utiliza el servicio de notificaciones push (APN) de Apple** para transferir datos. Este sistema está basado en el Protocolo extensible de mensajería y presencia (XMPP). XMPP permite que los servidores se comuniquen entre sí. Permite a los usuarios de diferentes servidores intercambiar notificaciones. Google Talk utilizó este mismo protocolo. El antiguo servicio iChat de Apple también lo usaba.
Tu iPhone no espera a que abras la aplicación para comprobar si hay mensajes. Mantiene una conexión constante y de bajo nivel con los servidores APN. Mientras tengas una conexión de red, tu dispositivo estará escuchando. Comprueba si hay nuevos textos. Comprueba si hay invitaciones de FaceTime. Busca alertas de otras aplicaciones.
El indicador de escritura funciona gracias a este vínculo continuo. El iPhone del destinatario también se comunica con las APN. Cuando presionan teclas, se detecta esa actividad. El servidor asocia la acción con su ID de Apple. Luego envía una señal a su dispositivo. Aparecen los puntos. Sabes que están escribiendo.
Este proceso falla si la conexión se interrumpe. Sin wifi. Sin datos móviles. Estás desconectado. El iPhone cambia al modo SMS estándar. Las ricas características desaparecen. Pierdes los recibos de lectura. Pierdes los indicadores de escritura. Te quedas adivinando. Lo mismo sucede si envías un mensaje a alguien que utiliza un sistema operativo diferente. El cambio de protocolo te deja a oscuras sobre su intención.















