Los hackers ya están mirando al cielo. Ya no se trata sólo de robar tarjetas de crédito de minoristas o filtrar archivos gubernamentales. La próxima frontera para los ciberdelincuentes es el aire. Drones. Estas computadoras voladoras son vulnerables a los mismos ataques que paralizan las computadoras portátiles y los teléfonos inteligentes. El malware ha evolucionado para infiltrarse en los cuadricópteros que flotan en su parque local o en los pesados ​​que se preparan para dejar sus paquetes de Amazon. Los vehículos aéreos no tripulados (UAV) de grado militar tampoco son seguros. Se enfrentan a ataques sofisticados diseñados para despojarlos de datos o tomar el control físico.

La amenaza SkyJack

Los drones son esencialmente computadoras con alas. Si se conectan a Internet, pueden ser pirateados. ¿El objetivo? Roba las imágenes que recopilan o secuestra la máquina por completo.

Entra SkyJack. Parece un dron de consumo estándar, pero su propósito es depredador. Caza otros vehículos aéreos no tripulados. Una vez que fija un objetivo, piratea el sistema. Corta la conexión entre el dron y su propietario. De repente, el dron pertenece al cazador. Esto crea una flota de drones zombies, todos bajo el control de un solo atacante.

Samy Kamkar, el hacker conocido por el gusano MySpace de 2005, publicó las especificaciones técnicas de SkyJack. No lo construyó para venderlo; lo construyó para mostrar lo fácil que es. Las especificaciones son públicas. Cualquier técnico con conocimientos básicos puede crear su propia versión. El software indica al dron que busque unidades cercanas. Luego corta su conexión Wi-Fi y toma el mando.

“Los drones son esencialmente computadoras voladoras. Como tales, son susceptibles al mismo tipo de ataques que una computadora portátil o un teléfono inteligente”.

Esto no es teórico. Está documentado. La tecnología existe. La única pregunta es quién lo implementará a continuación.

Falsificación de GPS militar

Los militares no juegan con juguetes. Sus vehículos aéreos no tripulados transportan pesadas cargas útiles e inteligencia sensible. Entonces los ataques son más agudos.

A finales de 2011, Irán afirmó que había dejado en tierra un avión no tripulado de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. El avión volaba a lo largo de la frontera con Afganistán. ¿El método? Manipulación de GPS. Los piratas informáticos fueron los primeros en bloquear los enlaces de comunicación. El dron perdió contacto con los operadores terrestres. No pudo enviar datos. No pudo recibir comandos.

Luego atacaron la navegación. El dron cambió al piloto automático. Comenzó a buscar señales de GPS no cifradas. Los piratas informáticos le proporcionaron coordenadas falsas. Datos “falsos”. El dron creía que estaba cerca de su base en Afganistán. En cambio, aterrizó dentro de territorio iraní.

El incumplimiento fue total. La máquina no se estrelló. Se entregó.

La carrera armamentista de defensa

Ese incidente desató una carrera armamentista. Los operadores de drones militares están luchando por reforzar sus flotas. Ocultar las posiciones exactas de los receptores GPS es un paso básico. Haz el objetivo más pequeño. Haz que sea más difícil fijarlo.

Boeing está trabajando con el ejército estadounidense en un nuevo dron “a prueba de piratas informáticos”. El escudo no es sólo físico. Está basado en software. Las computadoras a bordo funcionan con un nuevo lenguaje de programación. Los desarrolladores afirman que este código es menos vulnerable a los ataques estándar. Es un movimiento defensivo. Una reacción a la facilidad con la que se pueden apoderar de los sistemas.

Por ahora, se mantiene. Pero las herramientas están ahí fuera. Las especificaciones de SkyJack son públicas. Las técnicas de suplantación de GPS están documentadas. La vulnerabilidad persiste.

Preguntas frecuentes

¿Los trucos con drones son gratuitos?
Muchas herramientas básicas para piratear drones son gratuitas y están disponibles en línea. Los métodos más sofisticados suelen requerir suscripciones o software pago.

¿Qué tan fácil es hackear drones?
Relativamente fácil. La mayoría de los drones de consumo utilizan sistemas de comunicación inalámbrica sin protección. Si puede obtener una señal, a menudo podrá entrar.

El resultado final

El cielo no es la última frontera de la guerra cibernética. Es el nuevo campo de batalla. Los drones están por todas partes. Recopilan datos. Llevan mercancías. Ellos miran. Y ahora mismo, son fáciles de engañar.

Las defensas están mejorando. El nuevo código de Boeing ayuda. Ocultar los receptores GPS funciona. Pero los piratas informáticos se adaptan más rápido de lo que los fabricantes construyen escudos. El cielo está abierto. Y está siendo observado desde el suelo. Por gente que sabe cómo entrar.